Pues... ¿como empezar?
Bien... creo que, no hay nada tan canijo como la impotencia. La impotencia de no poder hacer nada para solucionar un problema, y deshacer el daño que causaste.
La verdad es que no me arrepiento del todo, cometer un acto pecaminoso aveces se siente bien, lo disfrutas, pero.. agh :/ de verdad, desearía volver al inicio y no tomar esta barca que navega en aguas turbulentas. Me gustaría no haberte arrastrado hasta éste punto, me gustaría tener la oportunidad de salvarte, salvarnos...
Saludos, perdonenme.
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